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viernes, 3 de mayo de 2013

VIAJO


Viajo en una ruta de agua/ de viento

Viajo sin control/ no atiendo señales

Viajo y me succiona/ el fin de un camino

Viajo convencido/ sé que no hay destino

Viajo y atravieso/ los llanos/ los valles

Viajo y sé te inquieta/ que Viajo tu sueño

Viajo y voy soñando/ lloviendo recuerdos

Viajo y en la música del agua golpeas

Viajo en la tristeza/ membranzas terrenas

miércoles, 6 de febrero de 2013

... y dónde estabas



Contaba sueños cuando despertaba
Contaba las horas cuando faltaban días
Contaba los minutos cuando faltaban horas
Contaba mentiras cuando llegaba tarde
Contaba amigos que me abandonaban
Contaba con vos… y dónde estabas

sábado, 1 de septiembre de 2012

MUJER

Te observo
estás cómoda
Ese estarte bajo la lámpara


Seguro que fuiste a pasearte la infancia
¿viste?
Te apagás con los cambios


Cuando la curva de tu espalda recuerda
no te marches
Qué falta nos hace la música

sábado, 13 de agosto de 2011

ME LLAMO NERVIO

Me llamo Nervio,

y el pecho vibra en cada palabra que ha estado ausente, en cada caricia que no ha sido deseada, el viento del atropello ha hecho de mis órganos un desperdicio, ni sueño ni tengo vigilia, mi estado es nuevo para la raza humana a la que alguna vez pertenecí, ajeno, emigrado y roto, vadeo el día de sol a sol y gruño, reniego porque de esa forma me sostengo atento y eficiente al sentimiento que ablanda, me alimento de baches y de charcos, ellos doblan mis tobillos y ensucian mi ropa.


Me llamo Nervio y la cuerda de mis venas fueron elásticas y calientes ante la torpeza del amor, no puedo escuchar la melodía que surge de un beso o el grito de un abrazo, el rechazo surge arqueándome el cuerpo y disparo la flecha de mi mirar que atraviesa el entendimiento, y nadie se explica el porqué, más a mí no me importa.
Me llamo Nervio y a mi paso todo se vuelve gris y macilento, el huracán de mi pisada recorre la ciudad buscando estrépitos y molienda, huyen las bondades del mundo cuando es mi hora, y solo tolero escombros ante mí.
Me llamo así.
Y espero ]…[ y acecho

jueves, 30 de junio de 2011

TRIPTICO

Estamos rodando
todos
como una prolongación
del pensamiento

y ese frío de rodillas
y ese vértigo de algo roto
y los pedazos en las manos




Y si por un momento
clausurara mis ojos
Y si por casualidad
fuera yo abundante

Y si mañana estuviera
muy cerca
¡Qué excelentes motivos!



En viaje de naturaleza
humana
me cuestiono
me admiro

cómo es posible que
a sabiendas de
pensemos en

sábado, 21 de mayo de 2011

A ESOS OJOS TRISTES

A esos ojos tristes tan lindos tan dulces/ le escribo que salgo del subte de un túnel

que antes de que el mundo/ me enguya me pierda

yo vi en la penumbra/ de un hombre sencillo

que hacía poesía tocando muy solo/ a todos a nadie queriendo animarle

a esos ojos tristes que vi esa mañana

conflicto y belleza/ sin paz sin tibiezas

A esos ojos tristes regalo mi canto/mi andar por las calles

mi estarlos mirando

domingo, 24 de abril de 2011

MIRO UN HOMBRE

que mira una mujer
que mira un espejo
que mira un rostro
que mira nostalgias
que mira un recuerdo
que mira un chico
que mira un juego
que mira una pelota
que mira una risa
que mira una tarde
que mira un sendero
que mira un valle
que mira un lago
que mira una noche
que mira una estrella
que mira una casa
que mira una cena
que mira una cama
que mira un sueño
que mira un hombre

domingo, 27 de marzo de 2011

DESPEDIDA

En mis manos otra vez tus versos, toco tu envoltura, esa que te coloqué, protegiéndote, cuidándote, y escucho el roce de sillas en el piso al ordenarse.

Hojeo, te hojeo, ya puedo tutearte, nos conocemos hace tanto, has intentado mantenerte en tu lenguaje, y escucho una risa rítmica y gravosa.

Me inclino hacia vos, sobre vos, no me pesa recorrerte, indagarte, inalcanzable antes, ¿y ahora?, y escucho el aire cortado por los vehículos en la avenida.

Sigues ahí, entre la azucarera y la taza ya casi vacía, usada, y escucho lo que tarda el mozo en darme el vuelto, lo escucho.

Tanto recorrimos, fuiste galeón de mis sueños, nos atrajimos, y escucho los buenos días en una mesa vecina.

Estás triste, estamos tristes, ambos sabemos que poco es el tiempo que nos queda, lo estiramos, y escucho obsecuente la máquina del café.

Tu futuro será tranquilo y sedentario, el mío nómade y agitado, pacerás vertical y entre los tuyos, y escucho que llaman desde la cocina.

Ahora entiendo tu esencia, ésa que me obnubiló o aquella que adrede ignoré y esquivé durante un tiempo, y escucho que alguien le paga al mozo.

No quería introducirme en tu narrar, lengua mágica, quería escuchar, lied que baja por las calles y disfrutarlo, sólo eso, y escucho la realidad de un bocinazo.

Porque estábamos seguros los dos, que cuando el velo se deslizara, ojos de buey, nosotros bifurcaríamos nuestro transitar, y escucho tu sollozar, me escucho.

domingo, 24 de octubre de 2010

BUENOS AIRES

Aunque huelas y me apreses
en tus trenes tambaleantes
aunque hiedes y eres húmedo
y el cemento te domina
aunque la gente abrumada
muestre los dientes te muerda
aunque los coches sus gases
contaminen nuestras charlas
aunque seas buenosaires
y no estés ahora aquí
y apenas haga unas horas
miraba el cielo y los pinos
aunque Rivadavia bulla
y el asfalto iridiscente
yo te quiero buenosaires
porque tienes un Oeste
que ostenta un muro rojo
que en estos momentos veo
detenido en el andén
qué de recuerdos me alcanzan
no son de playas ni barcos
no de Neruda poeta
pero tienen ese encanto
que anda tendido en poesía
que anda asolando mis días
que anda inundando de agua
la mirada que destino
al caminar por tus calles
atrevido y aún sin tino
desprendido sin más cintos
sin la costumbre del peine
del mocasín o zapatos
resistiendo anhelando
el salado de tu boca
aquella luego de aquel
sumergirnos emergiendo
de tantos momentos idos
de tantos haber soñado
de tantos haber llorado
de tantos haber amado
y además de haber reído

sábado, 7 de noviembre de 2009

En la gran calma de estas tardes hay un reloj: el mar
Justine, Lawrence Durrell


Cómo transcurrirán acaso sus horas, cómo,
se levantará quizás como siempre,
cómo recompondrá su ayer, cómo,
cómo detendrá su pensamiento, cómo
se recogerá talvez cual pequeña,
atraerá hacia sí sus blancas rodillas,
cómo abrazará su almohada, cómo

cómo transcurrirán acaso sus horas, cómo.

sábado, 17 de octubre de 2009

Y cuando todos durmieran

Y cuando todos durmieran
recorrería descalzo sus sueños/ para no despertarlos
adelantaría mi mano hasta casi tocarlos/ para sentir su tibieza
robándoselas/ y…
me pincharía con una rueca/ saber que estoy soñando/
o quizás como en los cuentos/
dormiría cien años…