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miércoles, 15 de enero de 2014

EL HOMBRE DE LA MIRADA MELANCOLICA


En general las personas creen que la poesía es algo extraño y solo para gente muy particular o “rara” y arrugan el ceño cuando escuchan recitar un poema. Nada más alejado de este pensamiento, porque la poesía está entre nosotros para ser descubierta, incluso está en esas mismas personas que realizan aquellos gestos. Solo hay que tener el valor de detenerse y mirar, o escuchar-saborear-tocar y olfatear. ¡Hay que usar los sentidos! Porque la vida es poesía aunque al escribir esto corro el riesgo de ser considerado “trillado”, pero no me importa, porque exponerse a ello, también es poesía. Hace tiempo que en la escritura que hago he intentado tomar distancia de la prosa considerada poética, no obstante esta vuelve una y otra vez, y sin pedir permiso se instala en las historias que imagino y también en las que vivo. Y cuando repaso ese texto me sonrío por esos vanos intentos de erradicarla.

Escribió Juan Gelman:
Si me dieran a elegir, yo elegiría este amor con que odio, esta esperanza que come panes desesperados. Aquí pasa, señores, que me juego la muerte.
Cómo será pregunto. Cómo será tocarte a mi costado. Ando de loco por el aire que ando que no ando.
Ayer, murió en México Juan Gelman, el hombre de la mirada melancólica, y quería de alguna forma recordarlo con estas palabras. 
Gracias Gelman... por tu valentía. 

sábado, 24 de agosto de 2013

XUL SOLAR en la Bienal de Venecia 2013

Massimiliano Gioni, curador de la 55a Bienal de Venecia, ha invitado al artista Xul Solar a integrar el guión curatorial 

Oscar Agustín Alejandro Schulz Solari (Xul Solar) nació en San Fernando en 1887. De chico hablaba con naturalidad cinco lenguas, en las que podía poner en palabras el mundo que lo rodeaba: latín, alemán, italiano, francés e inglés.
Vuel Villa (1936) Acuarela 

El caso de Xul Solar es único. Alquien que vivió en su tiempo y al margen de su tiempo, y construyó una obra inmensa, creó un mundo de asociaciones, signos, letras y misterios, entre la magia, los astros, la música y la acuarela. La correspondencia musical y la paleta lo asocian con Paul Klee.

Borges dijo: "Hombre versado en todas disciplinas, curioso de todos los arcanos, ... Xul Solar es uno de los acontecimientos más singulares de nuestra época".
Cortázar diría: "Enormísimo Cronopio".
La Nación del 23 de agosto de 2013 dice: "En el año Xul, la Americas Society de Nueva York, fijó la atención en la relación Jorge Luis Borges - Xul Solar para montar la exquisita muestra The Art of Friendship (El arte de la amistad) y descubrir los pliegues inéditos del vínculo entre dos figuras insoslayables de la Argentina del siglo XX". 
http://www.lanacion.com.ar/1612763-destellos-planetarios-en-el-ano-de-xul-solar

Museo Xul Solar, Laprida 1212, Palermo - http://www.xulsolar.org.ar/


sábado, 29 de junio de 2013

Cuando JULIO le puso la tapa a RAYUELA

A 50 años de su publicación repasamos este rasgo tan particular de Cortázar de ver las cosas.
Portada de la primera edición de Rayuela (1963)

Le escribe Cortázar a Francisco Porrúa:

“Y ahora vamos a ponerle la tapa al libro. ¿Conque estudiando la cosa con Esteban y, por un breve minuto, creyendo que la rayuela quedaría mejor de pie? 
No, che, yo creo que así no va. 
Imagináte que acabás de comprar, haciendo un loable sacrificio, un ejemplar de Rayuela, y que sin perder un instante te has sumido en su lectura. Si sos un hombre normal, sostendrás el libro con la mano izquierda, mientras la derecha se ocupa de dar vuelta las páginas, ir y venir con la pipa, alternándola con los tragos de caña Mariposa que te habrá servido tu mujer, y de cuando en cuando hacer una ademán de admiración que agita el aire de la estancia. Bueno, quedamos en que tu mano izquierda sostiene el libro. Parte de la palma y la raíz de los dedos se apoyan en la carátula, es decir en la Tierra. Pero la parte más espiritual de tu mano, la punta de los dedos, la sed y la ansiedad que viven en la punta de tus dedos, buscan del otro lado el Cielo, tal vez alcanzan a rozarlo, a entrar por un momento en él.

¿Sentís la cosa? Tu mano también lee el libro…” 

viernes, 25 de enero de 2013

¿Qué leyes se pueden imponer a los libros?


"El único consejo, en verdad, que una persona puede dar a otra acerca de la lectura es que no se deje aconsejar, que siga su propio instinto, que utilice su sentido común, que llegue a sus propias conclusiones. Si estamos de acuerdo en esto, entonces me siento con autoridad para proponer algunas ideas y sugerencias, porque usted no dejará que coarte esa independencia que es la cualidad más importante que puede tener un lector. Después de todo, ¿qué leyes se pueden imponer a los libros? 
...
En cualquier otra parte nos pueden atar leyes y convenciones; ahí no tenemos ninguna."
Virginia Woolf
Homenaje, hoy, en el aniversario de su nacimiento.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Feliz día CORTAZAR

11 de Setiembre día del Maestro

Poca gente conoce que Julio Cortázar se recibió de maestro en la Escuela Normal Mariano Acosta del barrio Balvanera de la Capital Federal y unos años más tarde de profesor en el mismo lugar. Que ejerció la docencia en las localidades de Bolívar y Chivilcoy de la provincia de Buenos Aires y también en la provincia de Mendoza antes de instalarse definitivamente en Francia.

Por eso este recuerdo y unos párrafos que ilustran al Cortázar de aquella época de estudiante.

“La idea de meterse de noche en la escuela anormal (lo decíamos por jorobar y por otras razones más sólidas) la tuvo Nito, y me acuerdo muy bien que fue en La Perla del Once y tomándonos un cinzano con bitter. Mi primer comentario consistió en decirle que estaba más loco que una gallina, pesealokual -así escribíamos entonces, desortografiando el idioma por algún deseo de venganza que también tendría que ver con la escuela-, Nito siguió con su idea y dale conque la escuela de noche, sería tan macanudo meternos a explorar, pero qué vas a explorar si la tenemos más que manyada, Nito, y, sin embargo, me gustaba la idea, se la discutía por puro pelearlo, lo iba dejando acumular puntos poco a poco.

En algún momento empecé a aflojar con elegancia, porque también a mí la escuela no me parecía tan manyada, aunque lleváramos allí seis años y medio de yugo, cuatro para recibirnos de maestros y casi tres para el profesorado en letras, aguantándonos materias tan increíbles como Sistema Nervioso, Dietética y Literatura Española, esta última la más increíble, porque en el tercer trimestre no habíamos salido ni saldríamos del Conde Lucanor. A lo mejor por eso, por la forma en que perdíamos el tiempo, la escuela nos parecía medio rara a Nito y a mí, nos daba la impresión de faltarle algo que nos hubiera gustado conocer mejor. No sé, creo que también había otra cosa, por lo menos para mí la escuela no era tan normal como pretendía su nombre, sé que Nito pensaba lo mismo y me lo había dicho a la hora de la primera alianza, en los remotos días de un primer año lleno de timidez, cuadernos y compases.”
Extracto del cuento: La escuela de noche
Julio Cortázar

sábado, 25 de agosto de 2012

BORGES, primero un LECTOR

Él se jactaba de ello.

El 24 de Agosto se conmemora el día del Lector, fecha que recuerda el nacimiento de Jorge Francisco Isidoro Luis Borges. Y me parece muy oportuno transcribir una anécdota de la primera biografía que leí de él hace casi treinta años, "BORGES, sus días y su tiempo".
Siempre su palabra cuestionando, alertando, alumbrando, esa ironía con un toque de humor haciéndonos reflexionar.

"Un mediodía de principios de octubre de 1964 llegamos al castillo de Elsinor en Dinamarca, donde Hamlet consumó su tragedia. Él ya no veía pero reconocía las luces, las sombras, la amplitud de los espacios. Hacía frío, lloviznaba. El viaje había sido largo y estábamos ateridos, cansados y hambrientos. Éramos los únicos visitantes del día y el guardián deseaba que entráramos y recorriéramos rápidamente el recinto para cerrar e irse. Sin embargo, Borges se detuvo frente a las puertas y alzando la cabeza, recitó con voz alta, tan alta que el eco devolvía y traía restallantes las palabras, aquella frase dicha por Hamlet en el mismo lugar, antes de enfrentar al fantasma que aterrorizaba a sus amigos: “¿Qué habré de temer? No le doy a mi vida más valor que el de un alfiler. En cuanto a mi alma, ¿qué podrá hacerle? si es inmortal…"


María Esther Vázquez
15 de Junio de 1986



sábado, 9 de junio de 2012

LA DESAFIANTE SIMPATIA DE BRADBURY


El señor K y su mujer vivían desde hacía ya veinte años a orillas del mar muerto, en la misma casa en que habían vivido sus antepasados, y que giraba y seguía el curso del sol, como una flor, desde hacía diez siglos.  
El señor K y su mujer no eran viejos. Tenían la tez clara, un poco parda, de casi todos los marcianos; los ojos amarillos y rasgados, las voces suaves y musicales.  
En otro tiempo habían pintado cuadros con fuego químico, habían nadado en los canales, cuando corría por ellos el licor verde de las viñas y habían hablado hasta el amanecer, bajo los azules retratos fosforescentes, en la sala de las conversaciones.  
Ahora no eran felices.  



Aquella mañana, la señora K, de pie entre las columnas, escuchaba el hervor de las arenas del desierto, que se fundían en una cera amarilla, y parecían fluir hacia el horizonte. Algo iba a suceder.  
La señora K esperaba.  

1950-CRONICAS MARCIANAS
Ray Bradbury (1920-2012)